Presentan diagnóstico de acciones institucionales para el cuidado ambiental

Acciones como la captación de agua de lluvia, el manejo de residuos —peligrosos, de manejo especial, orgánicos o sólidos urbanos—, campañas de educación ambiental y consumo responsable por parte de personal académico de Ecosur han ido concretando la madurez de la institución en términos ambientales, indicó Jesús Carmona de la Torre, Jefe de los laboratorios institucionales de Ecosur, durante el seminario institucional “¿Qué somos a través de nuestros residuos?”, realizado en la Unidad San Cristóbal, el 27 de octubre.

Según cifras de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), del 2004 al 2008, entre las empresas dadas de alta en el Registro como generadoras de residuos peligrosos, se juntaron un millón 25 mil 128 toneladas de residuos cada año.

Las unidades San Cristóbal y Chetumal forman parte de este registro como microgeneradores de residuos peligrosos, lo que permite hacer una gestión acreditada, certificada y normalizada para la disposición de los residuos, desde el registro, hasta la entrega y el manejo por parte del proveedor que se lleva los residuos para su disposición final, el cual también tiene que estar regulado por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) y ante la Semarnat.

“En la institución generamos residuos peligrosos, de manejo especial, orgánicos, reciclables y otros que no se pueden clasificar. En ese sentido, en Ecosur ya contamos con un reconocimiento e identificación de las fuentes o áreas generadoras en la Unidad San Cristóbal, así como un diagnóstico cualificado de los tipos de residuos y planes para el manejo”, explicó Carmona de la Torre.

Dijo que un ejemplo de estas áreas generadoras de residuos peligrosos son los laboratorios, que para evitar que éstos terminaran en el sistema de drenaje, se acumularon por más de diez años en un área especial asignada, fuera de cualquier riesgo para la comunidad, y que en los últimos dos años, aproximadamente ocho toneladas han sido reutilizadas como combustibles en altos hornos de cementos o en hornos de alfarería, proceso llevado a cabo por Grupo Suvemo Recolección de Residuos Peligrosos, empresa con la que la unidad San Cristóbal trabaja para la disposición final de sus residuos.

En el caso de los residuos de manejo especial, el técnico académico mencionó que este año en la Unidad San Cristóbal se desecharán aproximadamente 300 piezas, que equivalen a casi diez toneladas de residuos tecnológicos, entre los que se encuentran computadoras, monitores e impresoras. Los cartuchos de toner, explicó, se trabajan en un 80 por ciento con la empresa HP, a quienes se les devuelven los toners vacíos.

A partir de un proyecto de análisis de residuos sólidos urbanos llevado a cabo por jóvenes prestadores de servicio social se logró la identificación y clasificación de residuos a través del cuarteo, un método para clasificar la basura, bajo la Norma 015, explicó. A partir de este análisis se determinó que el 20 por ciento de los desechos en la Unidad San Cristóbal, es papel; el 7 por ciento, cartón; el 9 por ciento, vidrio; el 4 por ciento, metales; el 27 por ciento, orgánicos; y el 33 por ciento, no reciclables. Lo que significa que el 77 por ciento del total se puede aprovechar y comercializar, generando solo un 33 por ciento de basura.

Por otro lado, informó que de los residuos orgánicos de las áreas verdes y del comedor, se están procesando de entre 10 y 12 toneladas al año de humus y líquidos para abono o control de plagas, principalmente; proyecto a cargo de Manuel Anzueto, técnico académico del Departamento de Agricultura, Sociedad y Ambiente.

En cuanto al proceso de captación de lluvia y aguas residuales, informó que con este proyecto, se ahorran entre 40 y 60 mil litros de agua al año, y destacó que se están realizando trabajos de diagnóstico de flora y fauna en la unidad para registros e identificación de algunas especies en riesgo.

PAEcosur
Desde el 2003, dentro del Plan Ambiental Ecosur (PAEcosur) estas acciones van encaminadas a establecer un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) que sirva como instrumento para la organización y la planeación de procedimientos y programas de acción que involucren a la comunidad en las cinco unidades de Ecosur.

“Queremos que exista una congruencia con la misión institucional de contribuir al desarrollo sustentable de la frontera sur, y es importante que toda la comunidad Ecosur pueda trabajar en estos campos de acción. Tenemos que conocer estos procedimientos, hacer pruebas e ir impulsando acciones, tanto de manera interna como para la sociedad en general”, expresó Jesús Carmona de la Torre.