Ecosur realizará investigación sobre servicios ambientales en la Cuenca Grijalva-Usumacinta

Vera Camacho Valdez y Miriam Soria Barreto, investigadoras del programa de Cátedras Patrimoniales del Conacyt, presentaron en seminarios institucionales, en la Unidad San Cristóbal, las investigaciones que desarrollarán en el marco del proyecto ”Observatorio del flujo de los servicios ambientales en la Cuenca Grijalva-Usumacinta”, que coordina Andrea Sáenz-Arroyo, investigadora del Departamento Conservación de la Biodiversidad y que se realizará a lo largo de 10 años.

La cuenca del Grijalva-Usumacinta, con una extensión de más de 100 mil km2, ofrece diversos servicios ecosistémicos y es considerada una de las zonas con más diversidad biológica y cultural de México.

En su intervención, Vera Camacho explicó que en la reunión de Ecosistemas del Milenio, realizada en 2003, investigadores de 90 países concluyeron que 60% de los servicios ecosistémicos del planeta han sido degradados o no tienen un uso sustentable.

Dado que los servicios ecosistémicos están relacionados con el buen funcionamiento de los ecosistemas y con el bienestar humano, al proveer a la población de alimentos o ser amortiguadores de eventos extremos como huracanes, en el caso de los humedales y bosques, la investigación de Vera Camacho “Valoración económica y análisis espacial de servicios ecosistémicos de la Cuenca Grijalva-Usumacinta”, pretende calcular la valoración económica de los servicios ecosistémicos para brindar información a los tomadores de decisión para la conservación y uso sustentable de los recursos naturales.

Su investigación permitirá documentar el efecto del ser humano sobre los ecosistemas de la región, con objetivos específicos como el establecimiento y evaluación de un índice de integridad biológica para sus sistemas acuáticos, la descripción y análisis de los cambios en la diversidad genética de especies, establecimiento de modelos de deforestación, análisis de los flujos de servicios ambientales y sus transformaciones en capitales, y el análisis espacio-temporal e histórico a través de imágenes satelitales.

Por su parte, Miriam Soria Barreto presentó los detalles de su investigación “Evaluación y monitoreo de los ecosistemas acuáticos y la ictiofauna en la cuenca Grijalva-Usumacinta”. Indicó que el río Grijalva, además de presentar un alto índice de deforestación, posee cuatro embalses localizados a lo largo de la cuenca, que impiden la conectividad entre la parte alta y baja, acortando el flujo de nutrientes, energía y diversidad biológica de peces. Mientras que el río Usumacinta, además de ser mucho más extenso que el Grijalva, es continuo y no presenta embalses, lo que le favorece la conectividad entre la parte alta y baja de la cuenca, es decir, existe un flujo continuo de nutrientes y peces, sin embargo, es afectada por la deforestación, el cambio de uso de suelo y la presencia de especies invasoras, como el pez diablo.

A través de su investigación pretende establecer y evaluar el índice de diversidad biológica en los sistemas acuáticos para conocer el estado actual de los ecosistemas, así como desarrollar metodologías que permitan describir y analizar los cambios de la diversidad genética de ecosistemas terrestres y acuáticos con especies que se identifiquen en los procesos ecológicos del sistema.