Día mundial del árbol

Todos sabemos que a lo largo del año hay ciertos días para conmemorar distintos acontecimientos que consideramos de la mayor relevancia para nuestras sociedades. Dentro de estas fechas, el día 28 de junio celebramos el Día Mundial del Árbol.

¿Cuál podría ser la razón para elegir a los árboles como los merecedores de este reconocimiento? Seguramente cada persona podrá encontrar razones suficientes para reconocer las diversas cualidades que le atribuimos a estos seres majestuosos. Los árboles son la representación más notable de los tipos de vegetación que pueblan nuestro planeta, desde los espectaculares árboles del dosel de la selva Amazónica, hasta los gigantes árboles milenarios de los bosques boreales y australes.

Dedicar así, un día a los árboles es darnos la oportunidad de reconectarnos con esta parte de la naturaleza que tanto hemos afectado deliberada o imperceptiblemente en aras de nuestro desarrollo en sociedad.

Pensar en lo árboles también nos recuerda la complejidad y diversidad de formas que se expresan en las miles de especies de árboles distribuidas a través del planeta. Cada una de estas especies representa una máquina extraordinaria que transforma la energía del sol en compuestos orgánicos complejos que al final permiten la existencia de las demás formas de vida y que sustenta nuestros modos de vida.

Del conjunto de árboles que definen tipos de vegetación más complejas obtenemos diversos bienes y servicios necesarios para nuestra existencia; obtenemos además de alimentos, madera y otros materiales, otros servicios de regulación como la protección del suelo y regulación de la fertilidad de los mismos, además de que son fuente generadora de agua limpia y mitigan los impactos de los eventos meteorológicos extremos.

En resumen, hay muchas razones para quitarnos el sombrero ante estos enormes seres y festejemos la ocasión con algo más que una miradita discreta. Acerquémonos a ellos, —respiran, sienten y murmullan muchas cosas— que se traducen en grandes enseñanzas para nuestra convivencia con ellos.

Dr. Neptalí Ramírez Marcial