Analizan aprovechamiento de pez diablo para su control

En el marco del proyecto “Diagnóstico de la invasión del pez diablo en los sistemas acuáticos continentales de México”, coordinado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el 22 de septiembre se llevó a cabo el taller regional “El pez diablo en México: aprovechamiento para su control”, con el objetivo de transferir conocimiento sobre el estado de la invasión, las acciones de prevención y control, así como estrategias de aprovechamiento de la especie.

El taller fue dirigido a pescadores, tomadores de decisiones y personal de las áreas naturales protegidas (ANP´s), quienes abordaron temas como: generalidades sobre la biología y ecología del pez diablo; la situación actual de la invasión en el país, y alternativas para su aprovechamiento.

Everardo Barba Macías, investigador de la Unidad Villahermosa, participó en una mesa redonda en la que presentó resultados de proyectos de aprovechamiento del pez diablo en los que ha participado, en conjunto con académicos de la Universidad Autónoma del Carmen (Unacar), Centro Regional de Investigaciones Pesquera Yucalpetén, Yucatán y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (Ujat).

Algunos de esos resultados muestran las alternativas de aprovechamiento de productos derivados de esta especie —altamente digeribles y con un alto concentrado proteínico— que además del consumo humano, pueden servir para la producción de biogás y bioabono mediante biodigestores, producción de artesanías y harina de pescado.

En el taller participaron integrantes de una empresa tabasqueña que producen la harina de pez diablo con una tecnología amigable con el medio ambiente, la cual puede ser factible de replicarse; ya que desde hace algunos años han realizado pruebas para que el producto se conserve sin la aplicación de químicos. Sin embargo, se mencionó la importancia de realizar estudios ecotoxicológicos en Tabasco, antes de promover su consumo, tanto para animales como para el ser humano, para descartar contaminación con metales pesados o con agroquímicos que pudiesen derivar en enfermedades, ya que en la región hay que considerar que los cuerpos de agua pueden estar contaminados tanto por la actividad petrolera, como por agroquímicos.

 

Información: María Luisa Martínez Gutiérrez